TEMPORADA DE INVIERNO: FRUTAS Y VERDURAS DE ESTA ÉPOCA DEL AÑO

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En invierno las frutas y verduras que maduran son aquellas que nuestro cuerpo necesita para afrontar de la forma más sana la época más fría del año.

¿Te has preguntado alguna vez por qué la época de las naranjas coincide con la época en la que más nos resfriamos? Como muchos sabéis, las naranjas ayudan a combatir los síntomas del resfriado y la gripe entre otras muchas cosas porque como reza el dicho… ¡la naturaleza es sabia! Es por ello que desde Naturpod te recomendamos que intentes consumir siempre productos de temporada no sólo para que ayudes al medio ambiente, reduciendo la contaminación que supone el transporte de productos que no son estacionales ni de cercanía, sino también porque las estaciones marcan la maduración de los productos que son más beneficiosos para tu salud.

Por ejemplo, en España el invierno es sinónimo de Navidad, y la Navidad de comilonas y atracones, pero eso no significa que no podamos disfrutar de un menú saludable que incluya fruta y verdura. Para aligerar las tediosas digestiones la fibra de las frutas es perfecta. Por ejemplo, podemos incluir en estas fechas granada y pomelos en una buena ensalada, membrillos con queso en el picoteo, y uvas en la preparación de algún suculento plato de carne o como postre.

Además de los beneficios nutricionales, la fruta de temporada también es mucho más sabrosa, por ello te vamos a dejar a continuación un listado con frutas de invierno. Toma nota y cuando vayas a hacer la compra incluye éstas en tu cesto porque son las frutas que encontrarás en este momento con más sabor y aroma!

Cítricos como el limón, la naranja, la mandarina o el pomelo son frutas de invierno.

Los cítricos son una fuente magnífica de vitaminas C, A y ácido fólico. La vitamina C favorece la absorción del hierro además de ser imprescindible para el buen funcionamiento del sistema inmunitario, es por esta última razón que los cítricos son muy buenos alimentos cuando estamos resfriados. Además, también son ricos en minerales (potasio) y en antioxidantes, aportando muchos nutrientes esenciales y muy pocas calorías.

El membrillo.

El membrillo se puede cocinar de varias maneras. Si tienes problemas estomacales no te recomendamos que lo consumas crudo porque es astringente y, aunque es la mejor manera de aprovechar todas y cada una de sus propiedades nutricionales, no te sentará bien. La forma más habitual de comerlo es como el dulce de membrillo, pero también se puede comer cocinado al horno.

Esta fruta tiene unas propiedades nutricionales muy peculiares: posee un alto nivel en glúcidos y tiene un bajo aporte calórico. Además contiene vitaminas A, C, B1, B2 y B3 y minerales como potasio, fósforo, hierro, calcio y sodio.

Tiene un elevado contenido en fibra, pectinas y taninos. Las pectinas convierten a esta fruta en un buen aliado contra el colesterol y también es expectorante, baja la hipertensión y combate la retención de líquidos. Dicho esto nos parece una fruta maravillosa a la que en muchas ocasiones no le hacemos el caso que merece.

Caqui, granada y kiwi.

Como la naturaleza no se rige por nuestros calendarios, sino por factores como la temperatura, las horas de luz, la humedad, etc… hay frutas que empiezan su temporada a mediados de otoño y la terminan a mediados de invierno como es el caso del caqui, la granada y el kiwi.

El caqui destaca por ser dulce, rico en agua, y en fibra. Además de ser un fantástico antioxidante es un gran protector de la vista porque contiene zeaxantina; la falta de este caroteno es la primera causa de ceguera asociada al paso de los años.

Es rico en vitamina C, provitamina A y taninos. Entre los minerales que posee, el caqui es rico en potasio, y en menor cantidad en magnesio y en fósforo.

Y te diremos un secreto, si estás realizando una dieta baja en calorías reduce el consumo de caqui porque aporta 70 calorías por cada 100 gramos de fruta.

El kiwi, como fruta de invierno que es, ayuda con los síntomas del resfriado porque favorece al sistema inmunitario, gracias a la gran cantidad de ácido fólico y vitamina C que contiene. Ayuda a la digestión y al tránsito intestinal aportando una gran cantidad de fibra y reduce el estrés, mejora la circulación y adelgaza por su bajo contenido calórico.

Las granadas contienen muchos antioxidantes: ¡hasta 3 veces más que el té verde! Y contienen, como muchas frutas de invierno, vitamina C, potasio y ácido fólico. La granada consumida con cierta regularidad proporciona también una acción antiinflamatoria sobre el tracto digestivo y provee de un efecto antiviral que mejora el sistema inmunitario, ayudándote a reducir los síntomas del resfriado y de la gripe.

Las frutas de invierno tienen la ventaja de que en estos meses son capaces de conservarse durante más tiempo frescas gracias a las bajas temperaturas, pero si quieres que se conserven hasta el doble de tiempo infórmate haciendo clic aquí y ¡cuenta con Naturpod!

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